El Cosmonauta se acerca

¡Parecía que no llegaría nunca, pero ya está casi aquí! El Cosmonauta, cine 2.0 de retro-ciencia ficción financiada mediante crowdsourcing —yo mismo formo parte de la que dicen será la lista de productores más larga de la Historia— se estrenará en todas las pantallas que lo deseen el próximo 14 de mayo. Para abrir boca, el trailer. Agarraos fuerte a la butaca, que despegamos.

Durante todo el tiempo que he seguido la evolución de este proyecto me he mantenido cuidadosamente alejado de todo lo que pareciera un guión —para no spoilearme en exceso. La curiosidad técnica me puede, sin embargo. ¿Cuál de la explosión de proyectos lunares soviéticos sería el que quedara plasmado en la gran pantalla? Tengo especial cariño a la triste historia del N1-LK, el sueño del Ingeniero Jefe Koroliov, desde que los planes secretos de la Unión Soviética comenzaron a llegar a este lado del viejo Telón. No recuerdo cuántas veces he visto uno de los lanzamientos de prueba del monumental vector N1, ahora al alcance de todos cortesía del panóptico Youtube*, imaginándome que llevaba a bordo un complejo LK-LOK.

Complejo LOK-LK embarcado en la cofia del lanzador N-1 (infografía de Paco Arnau y Daniel Marin)
Complejo LOK-LK embarcado en la cofia del lanzador N-1 (infografía de Paco Arnau y Daniel Marin)

Sin embargo, la historia alternativa de El Cosmonauta no discurre, al parecer, por esos derroteros. El proyecto lunar que triunfa, según mis informantes de la línea temporal alternativa, sería el UR-700 de Vladímir Cheloméi.

El trailer no muestra demasiado, pero no es parco en sorpresas. Un maravilloso plano general en el que se muestra a un solitario cosmonauta junto a su módulo de alunizaje despierta más preguntas. ¿Qué nave es esa? Parece una versión completamente cónica del LK-700 de Cheloméi.

LK-700 embarcada con etapas auxiliares de inyección trans-lunar (Blok-1). (Fuente: Daniel Marín)
LK-700 embarcada con etapas auxiliares de inyección trans-lunar (Blok-1). (Fuente: Daniel Marín)

Fuentes de la producción confirman que no se trata de una invención arbitraria, pero esperaré a mayo para conocer más detalles. Las tomas de efectos especiales también podrían incluir nada menos que al mastodóntico UR-700 en vuelo.

El cosmonauta solitario. (Fuente: El Cosmonauta)
El cosmonauta solitario. (Fuente: El Cosmonauta)

Pero ¡atención! El trailer viene incluso con un chiste-huevo de pascua preparado para pillar a los espaciotrastornados con conocimientos elementales de ruso. ¿Lo habéis encontrado?

Contaré los días que quedan hasta el 14 de mayo. ¡Ánimo, cosmonautas, casi habéis llegado!


* En lo que respecta a lanzamientos del N1, tenéis para escoger: N1-3L, N1-5L, N1-6L y N1-7L; el N1-5L terminó con el cohete cayendo a plomo sobre la plataforma de lanzamiento después de volar apenas 200 metros —causó una de las explosiones no nucleares más potentes de la historia.

Encuesta de cine: “2001” y “El árbol de la vida”

El otro día, después de ver “The Tree of Life” de Malick y a raíz de un comentario visto en el artículo de algún crítico de cuyo nombre no me acuerdo —no es que no quiera, es que no me acuerdo y punto— me surgió la duda aplastante: ¿existe alguna correlación entre haber visto (y disfrutado) esta película y “2001, A Space Odyssey” de Kubrick? Creo que es la primera vez que intento despejar una duda con vuestra ayuda, lectores. Para ello, aquí os dejo dos preguntas simples y un agradecimiento también doble, de antemano, por estas dos cositas:

  1. Contestad tan solo en el caso de que hayáis visto ambas películas.
  2. Redifundid, por favor.

Publicaré los resultados en una semana, pero ¡para eso tiene que haber resultados! Sí, sé que una encuesta con autoselección muestral no es científica, pero eso no detiene a los medios de masas en su búsqueda diaria de la manipulación total de su audiencia. Si queréis dejar algún comentario que muestre vuestro brillo gafapástico, hacedlo en este artículo.

Muchas gracias. Continue reading “Encuesta de cine: “2001” y “El árbol de la vida””

Dudar en el cine

Una confesión pecaminosa: no soy cinéfilo. Tan sólo disfruto con películas, así que no me pidáis opinión informada sobre montaje, fotografía, bandas sonoras o actuaciones. Dicho esto, he visto Ágora. La he visto después de leer más de dos críticas negativas. Película correcta pero fría, peplum sin peplum, maniquea… Me ha gustado. Incluso me ha tocado la fibra sensible, conociendo —como conocía— la historia de Hipatia a través del de (a partir de 3’25”, para los que tengan prisa).

En el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado.

, pero las licencias son necesarias para contar una buena historia, tanto para Sagan como para . Porque es una buena historia. He aquí mi primera hipótesis para explicar la tibieza de las críticas:

Primera hipótesis

Los críticos son de letras. (Perdonadme, lectores de letras.)

No saben lo que es una elipse, por qué es distinta de una circunferencia y lo que significa para el concepto de perfección de las esferas celestes, que dominó como una auténtica ideología el pensamiento astronómico hasta que , tras considerable sufrimiento, publicara en 1609 la confirmación última de que la realidad del Universo es como es y no como nos la habíamos imaginado. Pero entonces caí en la cuenta de que había otra razón. Una más básica, elemental, peligrosa.

Segunda hipótesis

No importa si eres de ciencias o de letras. Importa que sepas dudar.

Ágora es un canto a la duda como guía vital. No importa entender o no por qué es importante que los cuerpos celestes se muevan según secciones cónicas. Importa dudar para saber. Lamentablemente, dudar también es una habilidad que pocas personas han desarrollado —incluidos críticos de cine. Hay que dudar para conocer la realidad, que sólo es eso que queda cuando dejas de creer en todo.